En la gestión de almacenes y logística, dos términos comunes que suelen generar confusión son el picking y el packing. Estas dos actividades desempeñan un papel crucial en el proceso de y la logística ecommerce para el almacenamiento y distribución de productos, pero tienen funciones y características distintas. Por otro lado, de su correcta planificación y ejecución dependen la dinámica del almacén picking y su efectividad. Para optimizar estas actividades y maximizar la eficiencia en los procesos de almacenamiento y envío, es necesario revisar los flujos de trabajo que abarcan.

En el sector logístico existen numerosos conceptos que se deben conocer en profundidad. En este sentido, hay dos operativas que son clave para el funcionamiento de un almacén: el packing y el picking. Dos anglicismos que ya forman parte de la terminología de la distribución global y que vamos a explicar en el post de hoy.

1. ¿Qué es el picking?

Es como se denomina a la preparación de pedidos en un almacén. Se trata de un proceso que comprende una serie de tareas: planificación y organización, desplazamientos y recorridos, recogida de la mercancía y verificación del pedido para su posterior expedición.

Ahora bien, existe una concepción más concreta del concepto picking en un almacén. Su significado al traducirlo del inglés no hace referencia a la preparación de pedidos y a todas las fases que éste proceso engloba, sino únicamente a los desplazamientos, recorridos y recogida de la mercancía.

Objetivos del Picking

Su objetivo principal es asegurar la precisión y la eficiencia al reunir los artículos solicitados, ya sea para su envío directo a los clientes o para su posterior proceso de embalaje.

  • Selección de productos: De los estantes o áreas de almacenamiento del almacén.
  • Organización y clasificación: Los productos se organizan y clasifican de manera lógica para facilitar la búsqueda y selección rápida durante el proceso.
  • Eficiencia y precisión: El objetivo principal del picking es realizar la selección de manera rápida y precisa, minimizando los errores y optimizando el tiempo empleado.

Tipos de Picking

A continuación, se explican los dos tipos más frecuentes de picking.

Picking sobre palés

Los pedidos se preparan en niveles bajos o altos, pero siempre en palés. En cada uno de ellos hay una sola referencia. Lo más común es realizar el proceso en niveles bajos con productos cuya rotación es muy alta.

Picking a nivel del suelo

La preparación de los pedidos en la planta logística a nivel del suelo conlleva un importante ahorro y una mayor velocidad en la operación. Los operarios lo tienen más sencillo para acceder a las mercancías y, además, pueden identificarlas de forma rápida.

2.¿Qué es el packing?

Ventajas de una logística eficiente en ecommerceEl packing se refiere al acondicionamiento y empaquetado de los pedidos para luego ser expedidos.  En primer lugar, se selecciona el embalaje más adecuado en función del número de productos y del tamaño de cada uno de ellos. Esto es muy importante para que la mercancía no sufra ningún daño durante su transporte. En segundo  lugar, un operario cualificado se encarga de verificar las características del pedido según la cantidad, el peso y el modelo. Y, por último, se etiqueta para ser expedido. La etiqueta ha de contener un número de referencia y la dirección de destino.

Objetivos del Packing

Los objetivos principales del proceso de packing son los siguientes:

Proteger los productos

El objetivo principal del packing es garantizar que los productos estén protegidos de manera adecuada durante su transporte y manipulación. Esto implica seleccionar el embalaje adecuado que de la suficiente protección contra daños, golpes o cualquier otra forma de deterioro durante el proceso de envío.

Eficiencia en la preparación de pedidos

El proceso de packing busca optimizar la eficiencia en la preparación de pedidos, asegurando que los productos se seleccionen y empaqueten de manera rápida y precisa. Esto ayuda a reducir errores en el envío y a cumplir con los plazos de entrega.

Identificación y seguimiento

Etiquetar los paquetes con un número de referencia y la dirección de destino es esencial para facilitar la identificación y el seguimiento de los pedidos. Esto asegura que los productos lleguen al destinatario correcto en el momento adecuado.

Tipos de packing según material

Existen diferentes tipos de packing y la elección del tipo de packing a utilizar depende de varios factores, como el tipo de producto, su tamaño, forma, fragilidad y requisitos de transporte. Aquí tienes algunos ejemplos de tipos de packing:

  1. Packing de cartón: Es uno de los tipos más comunes de embalaje. Se utiliza para una amplia variedad de productos, desde alimentos hasta productos electrónicos. Puede variar en términos de resistencia y tamaño según las necesidades del producto.
  2. Packing de plástico: El plástico se utiliza para empaquetar productos que requieren protección contra la humedad o que deben ser visibles a través del embalaje. Ejemplos incluyen bolsas de plástico, envolturas retráctiles y envases de burbujas.
  3. Packing de madera: Se utiliza especialmente para productos pesados o frágiles que necesitan un embalaje robusto y resistente, como maquinaria industrial o muebles.
  4. Packing de espuma o almohadillas: Este tipo de packing se utiliza para productos frágiles o sensibles a los golpes, como electrónica, cristalería y componentes delicados. La espuma o las almohadillas proporcionan una protección adicional contra los impactos.
  5. Packing de metal: Los productos muy pesados o que necesitan protección adicional contra la corrosión pueden requerir packing de metal. Se utiliza en la industria de la construcción y el transporte de maquinaria pesada.
  6. Packing flexible: Este tipo de embalaje incluye bolsas, sobres y películas plásticas que se adaptan al producto y son fáciles de manipular. Se utilizan comúnmente para alimentos, textiles y productos livianos.
  7. Packing ecológico: Cada vez más, se busca utilizar materiales de embalaje sostenibles y amigables con el medio ambiente, como el cartón reciclable, el papel kraft y los envases biodegradables.

Estos son solo algunos ejemplos de los diferentes tipos de packing disponibles. La elección del tipo de embalaje dependerá de las necesidades específicas del producto y del proceso de envío, así como de consideraciones ambientales y de costo.

Se pueden aplicar diferentes técnicas de embalaje, como el uso de materiales de protección, el etiquetado adecuado y la organización del contenido para facilitar la manipulación y el transporte.

3. Relación entre ambos procesos logísticos: picking y packing

Aunque ambos son procesos distintos, guardan una relación muy estrecha. Mientras que el picking se encarga de preparar el pedido antes de ser empaquetado, el packing se ocupa de su embalaje. Por lo tanto, son operaciones complementarias y que se desarrollan de forma consecutiva en el tiempo.

En el sector logístico la eficiencia es clave, de manera que los almacenes tratan de dar con la mejor estrategia para reducir el número de desplazamientos y movimientos. Muchas empresas han dado el primer paso para iniciar el proceso de transformación digital y ya disponen de robots y máquinas de embalaje automáticas.

A modo de conclusión, cabe señalar que ambas son tareas que tienen una importancia vital. Un mínimo error durante estos procesos puede ocasionar que las entregas sean incorrectas o se produzcan daños en la mercancía durante su traslado. Por este motivo, resulta fundamental diseñar una estrategia efectiva y revisar los puntos de control de manera periódica.

4. Gestión de almacenes: picking y packing

Optimizar el uso del almacén es fundamental para mejorar la eficiencia de ambos procesos. Una distribución adecuada del espacio y una organización eficiente de los productos pueden marcar la diferencia en la productividad y el rendimiento de un almacén. A continuación, se presentan algunas estrategias para optimizar su funcionamiento:

Estrategias para optimizar la gestión de almacén

Análisis y clasificación de productos

Evaluar la demanda y la rotación de los productos para determinar su ubicación estratégica en el almacén. Clasificar los productos según su frecuencia de movimiento y agruparlos en áreas designadas puede reducir los tiempos de búsqueda durante el picking.

Sistemas de gestión de inventario

Utilizar tecnologías como sistemas de gestión de inventario y etiquetado por código de barras o RFID (Identificación por Radiofrecuencia) para un seguimiento preciso y una ubicación más eficiente de los productos en el almacén. Esto facilita la localización y el acceso en el proceso de picking.

Diseño ergonómico y flujo de trabajo

Diseñar el almacén de manera que se minimicen los desplazamientos innecesarios y se optimice el flujo de trabajo. Colocar los productos más populares y de alta demanda cerca de las áreas de picking y packing puede reducir los tiempos de recolección y empaquetado.

Tecnología y automatización

Implementar sistemas y equipos automatizados, como transportadores, brazos robóticos y sistemas de almacenamiento vertical para agilizar las operaciones. Se trata de tecnologías que pueden ayudar a reducir el tiempo de búsqueda de productos, mejorar la precisión y minimizar los errores humanos.

Capacitación y formación del personal

Proporcionar una capacitación adecuada al personal encargado de estas actividades resulta básico para garantizar la eficiencia y la calidad del trabajo. El personal debe conocer los procedimientos y las técnicas adecuadas para seleccionar, manipular y empaquetar los productos de manera segura y eficiente.

Ejemplo de mejora del uso del almacén

Para ilustrar cómo mejorar el uso del almacén puede impactar en el picking y packing en almacén, consideremos un ejemplo. Imaginemos una empresa de comercio electrónico que maneja un alto volumen de pedidos diarios. La organización decide implementar algunas estrategias para optimizar el uso del almacén. En primer lugar, realizan un análisis detallado de sus productos y clasifican los artículos según su rotación y demanda. Luego, diseñan un sistema de almacenamiento eficiente, colocando los productos de alta rotación en estanterías cerca de las áreas de picking y packing.

Además, implementan un sistema de gestión de inventario basado en RFID, lo que les permite rastrear y localizar los productos de forma precisa y rápida. También utilizan tecnología de picking por voz para guiar a los trabajadores en la selección de los productos, lo que reduce los errores y agiliza el proceso.

Con estas mejoras, la empresa logra reducir significativamente los tiempos que consumen estos procesos expeditivos. Los productos se encuentran más rápidamente gracias a la clasificación y la organización eficiente, y el proceso de empaquetado se realiza de manera más ágil y precisa.

En conclusión, el picking y el packing son dos actividades esenciales en la gestión de almacenes y logística. Mientras que la primera se centra en la selección y recolección de productos, la segunda se encarga del embalaje y preparación de los productos para su envío. Asimismo, al aplicar estrategias de mejora en el uso del almacén, las empresas pueden agilizar los procesos de selección, recolección y embalaje de productos, lo que se traduce en una mayor eficiencia operativa, una mejor experiencia del cliente y un aumento en la rentabilidad.