En el ámbito de la logística, ahorrar tiempo y dinero resulta fundamental. Para ello, implementar un sistema cross docking es una baza ganadora. Ahora bien, ¿en qué consiste? Este post explica, precisamente, dicho concepto.
 

¿Qué es el cross docking?

 

Cross docking
 

Se trata de una manera de preparar los pedidos, capaz de evitar la necesidad de almacenar ciertas mercancías y de reducir los tiempos de expedición. Su modus operandi consiste en hacer que la mercancía se mantenga en el almacén muy poco tiempo tras su recepción. Ni siquiera es necesario situarla en estanterías o llevar a cabo el picking.
 

La velocidad y la efectividad son sus atributos y sus objetivos. De hecho, persigue manejar y preparar los pedidos en menos de 24 horas.
 

En definitiva, y a modo de resumen inicial, es una técnica logística que:

  • Incrementa la fluidez de la cadena de suministro
  • Minimiza los tiempos de almacenamiento
  • Aumenta la efectividad del proceso logístico
  • Disminuye los costes

¿Cómo opera el cross docking?

 

Una empresa de logística convencional lleva a cabo una cadena de suministro. Se inicia en los proveedores (las entidades que envían las mercancías) y termina en los destinatarios (las que los reciben). Entre medio, hay por lo menos un paso por el almacén.

Dado que el objetivo de este enfoque es aligerarlo todo al máximo, el proceso se concreta así:

  1. Llegada de pedidos al centro, concretamente a la zona de recepción.
  2. Paso al área de preparación donde se procesan en la menor cantidad de tiempo posible.
  3. Traslado al área de expedición donde se embarcan hacia cada destinatario.

24 horas es la referencia temporal que se maneja, como se mencionó anteriormente. Por el camino, factores como la programación, la clasificación y el control de calidad adquieren una importancia máxima.

 

Beneficios del cross docking

 

¿Por qué está triunfando este planteamiento? A continuación, se detallan cuáles son las mejoras que se derivan de esta práctica logística:

  • Valor de la mercancía. Cualquier producto detenido en un almacén es improductivo y el tiempo juega en su contra, porque la demanda puede cambiar o quedar obsoleto.
  • Sin robos ni extravíos. Cuanto menos tiempo pasan los productos en un almacén, más disminuye este riesgo.
  • Sin manipulación. Este sistema se centra en el manejo útil. Al reducirlo a la mínima expresión, se ahorra personal y hay menos peligro de deterioros.
  • Sin stocks. Gracias a la rotación y el tiempo de estancia mínimos, no se cuenta con un estocaje detenido.
  • Menos picking. También se reduce la preparación de pedidos que proceden de cargas no unitarias. Cuando los proveedores mandan la mercancía preparada para este enfoque, se puede reducir el picking al máximo, incluso eliminarlo.
  • Entregas rápidas. Dado que se gestiona mejor el proceso integral, todos los envíos pueden llegar antes a sus destinatarios.

 

Una conclusión final

 

En definitiva, las prácticas de cross docking ofrecen grandes posibilidades empresariales para todos los participantes. Tanto los proveedores como los destinatarios, y también las empresas logísticas, salen beneficiados de ello. En consecuencia, el presente y el futuro de esta técnica no puede ser más prometedores. Se está imponiendo… y seguirá haciéndolo.