El potencial del blockchain es tan grande que puede resultar muy interesante y beneficioso para su uso en la logísticaEsta tecnología que tanto auge está teniendo en los últimos años ayudaría a afrontar los desafíos que tiene el sector. Ya se está implantando con éxito, algo que está transformando los escenarios tradicionales de esta parcela industrial. Pero ¿cómo beneficia y qué papel juegan los conocidos como smart contracts?

¿En qué beneficia el blockchain al sector logístico?

Blockchain
 

Las ventajas que aporta la cadena de bloques al sector logístico pasan por la seguridad, la transparencia y la eficiencia. Siempre en un entorno libre del control por parte de una autoridad. Además de servir para responder a las exigencias de escenarios empresariales en los que ese aspecto de privacidad es importante, también beneficia en términos de rendimiento.
 
Esta tecnología es ideal para seguir las mercancías de lujo que tienen alto valor o para capacitar el registro de gran cantidad de datos. Esos relacionados con la fabricación, el seguimiento y la entrega de los productos, lo que garantiza en todo momento un buen control de la trazabilidad.
 
Otras ventajas están vinculadas a la mejora de procesos, de la comunicación e incluso de las condiciones del trabajo. También a la automatización de transacciones y al control de cadenas de frío o de las regulaciones ambientales. Hasta permite que surjan nuevos modelos de negocio dentro del sector, junto a nuevos modelos de economía colaborativa entre empresas de logística y transporte.

Entre socios comerciales, supone un ahorro de costes al tiempo que facilita un intercambio seguro y confiable de información. En última instancia, también consigue incrementar la fidelización del cliente que recibe un paquete tras un servicio que aplica la cadena de bloques.

Smart contracts, esenciales en la economía programable de la logística

 
Dentro de esa cantidad de beneficios están los smart contracts, unos tipos de contratos digitales que se ejecutan por sí mismos. Esto es posible porque la tecnología utilizada permite almacenarlos para que funcionen de forma autónoma y automática. Se trata de un software que opera en los nodos de una red de cadena de bloques, donde las características favorecen la verificación sin necesidad de una tercera parte. Porque en ese entorno la confianza es absoluta.
 
Al utilizar un código de programación que no da pie a ambigüedades del lenguaje, ambas partes pueden definir ese contrato, sus cláusulas y acciones sobre él. Para una empresa de logística, ello supone agilizar procesos, así como crear una economía programable donde la colaboración gana protagonismo. Todo porque tras la recepción de la mercancía y su verificación, el smart contract se ejecuta y libera el importe al distribuidor. La red de Ethereum posibilita todo esto con total seguridad en protección de datos y en la transacción de pagos.
 
En conclusión, cabe recordar que el blockchain ya está aplicándose en el sector logístico a nivel internacional. Empresas importantes ya disfrutan de sus ventajas. El futuro en ese tipo de comercio, en la trazabilidad y en el reparto de última milla es prometedor con esta tecnología.